Hoy desperté en ti,
En un cuerpo ajeno,
Viendo que su anhelo
No era más que amar;
Pero también puede comprobar
Lo inmenso de este sentimiento
Por lo que palpo y tiento
Que nunca sus tiernas flores
Podre yo nunca cortar
Y mucho menos esto:
Y es de con un jardín decorar
La gran casa de mi espíritu y
El alma de mi ser…
Pues solo en cuerpo ajeno
Vivimos la verdad.
Atentamente:
Lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario